Nueva York — Los Gigantes de Nueva York anunciaron el despido de Brian Daboll como entrenador en jefe, luego de que el equipo iniciara la temporada con un decepcionante récord de 2-8.
El decaimiento: de promesa a crisis
Daboll llegó a los Gigantes en 2022 y alzó esperanzas al guiar al equipo a un récord de 9-7-1 y ganar el galardón de Entrenador del Año. Sin embargo, desde entonces la franquicia entró en una espiral negativa: 6-11 en 2023, 3-14 en 2024, y el 2-8 actual que lo hizo prescindible.
El episodio que presuntamente selló su salida fue la derrota ante Chicago, en la que —tras ir ganando por diez puntos— cedieron nuevamente en el último cuarto, un patrón que, según la directiva, “no se puede repetir”.
Voces del adiós
El dueño del club, John Mara, comentó que “estuvimos muy conscientes de cuántos partidos habíamos ganado, y evidentemente los resultados no estuvieron a la altura de lo que buscamos”.
Mientras tanto, Daboll se despidió sin dar muchas explicaciones públicas, limitándose a decir que se enfocaba “en estos muchachos del vestidor” hasta el momento de la decisión formal.
¿Qué viene ahora para los Gigantes?
- El coordinador ofensivo, Mike Kafka, asumirá como entrenador interino mientras la franquicia busca su nuevo líder.
- Además, el futuro del gerente general Joe Schoen también quedó en evaluación, ya que la directiva estudia si él será quien nombre al próximo jefe de entrenadores.
- Los Gigantes tienen la temporada prácticamente perdida con este inicio 2-8, por lo que el cambio de timón llega justo para encaminar la reconstrucción de cara a 2026.
En resumen
Lo que comenzó como un proyecto con potencial tras la campaña de 2022 quedó sepultado por tres años consecutivos de bajo desempeño y derrotas dolorosas en momentos clave. Con Daboll fuera, la organización entra en una nueva etapa; el reto será encontrar alguien que pueda estabilizar el barco, cambiar la cultura y devolver a los Gigantes a la contienda real.


